miércoles, 17 de octubre de 2012

LA FILOSOFÍA: CUIDADO DE SÍ Y ARTE DE VIVIR

Primero de bachillerato
Tema 1



 Para terminar el primer tema del curso, os propongo la lectura de este texto del filósofo francés Edgar Morin. En una entrevista realizada en 2011, Morin hablaba de la filosofía en su dimensión más práctica y vital: la filosofía como arte de vida. En este fragmento, puedes encontrar muchos de los rasgos que hemos señalado en el tema 1 como propios de la filosofía: la filosofía como reflexión racional sobre la experiencia, la filosofía como cuidado de sí, la necesidad de adquirir una perspectiva general (universal) superando nuestra tendencia "egocéntrica" pero sin olvidarnos de nuestra vida real, llena de momentos de razón y momentos de emoción...

  Las ideas que nos aporta Morin son complementarias de las de Martha Nussbaum nos exponía en el texto de la entrada anterior y, también, del texto de lectura final de Bertrand Russell que tienes en los apuntes.

 Creo que, si te resulta interesante el texto, puede hacer un buen comentario del mismo o elaborar una disertación que, por ponerte un ejemplo, podría titularse: " ¿Qué podemos hacer cuando en las sociedades del bienestar y la riqueza hay una sensación tan amplia de "malestar"?. 

 Un saludo a todos y ánimo con los trabajo.




 “La idea de un arte de vivir no es nueva. Las filosofías de la India, de China, de la Antigüedad griega, se han consagrado a esta búsqueda. Hoy se presenta de manera nueva, en nuestra civilización caracterizada por la industrialización, la urbanización, el desarrollo y la supremacía de lo cuantitativo. La aspiración contemporánea a un arte de vivir es, en primer lugar, una reacción saludable a nuestros males de civilización, a la mecanización de la vida, a la hiperespecialización, a la tiranía del tiempo. La generalización del malestar, incluido en el mismo seno del bienestar material, provoca como reacción, una necesidad, a la vez, de paz interior, de plenitud, de felicidad, es decir, una aspiración a la “verdadera vida”. El buen vivir se basa en algunos principios: la calidad prima sobre la cantidad, el ser sobre el tener, la necesidad de autonomía y la necesidad de comunidad deben estar asociadas, la poesía de la vida…
(…)

 La vida cumplida pide  un diálogo permanente entre las exigencias de la razón y las de la pasión. No podemos resolver nuestras vidas ni desde el cálculo y la racionalidad fría ni únicamente desde la pasión que, sin autocontrol, conduce al delirio. Hay que aprender a humanizar nuestras pulsiones y nuestras emociones con controles reflexivos: eso significa que hay que desarrollar nuestra capacidad de contener el nerviosismo, el rencor, el resentimiento, la ira etc. Ese dominio de nosotros mismos no significa en absoluto la inhibición de nuestras pulsiones. La especie humana es, a la vez, Homo sapiens y Homo demens: el problema es la articulación de esas dos dimensiones fundamentales de nuestra existencia. Y no puede hacerse sin un conocimiento de uno mismo, subdesarrollado en nuestras civilizaciones. Occidente ha privilegiado el conocimiento y el dominio de la naturaleza sobre el conocimiento y dominio de uno mismo.

 Para conocerse, es preciso, particularmente, desarrollar la reflexividad, el autoexamen y la autocrítica… Es un ejercicio difícil porque se trata de desprenderse de las ideas fijas y las rutinas mentales, de someter a crítica las propias creencias y certezas, cosa nada sencilla, con lo inclinamos que estamos a criticar a los demás y denigrar al adversario. El autoexamen supone una parte de burla, de capacidad de reírse de uno mismo, que es una forma de distanciarse y no situarse en el centro de todo”.

(Edgar Morin: Cambiar la vida, entrevista realizada por Jean-François Dortier en 2011. en  VV AA ¿En qué piensan los filósofos?)


jueves, 4 de octubre de 2012

¿Acabará la ciencia con los otros tipos de pensamiento?

Para 1º de bachillerato


Jacopo Zucchi: Amor y psique


En este primer tema hemos hablado del pensamiento y de sus diversas formas. A lo largo de la historia, los humanos hemos creado distintos tipos de pensamiento que se organizan en saberes: el mito, la religión, el arte, la filosofía, la ciencia... Hemos dicho que todo saber "tiene su lógica", que ninguno es plenamente irracional y que  en todos encontramos experiencias en las que se fundan y razones que los justifican, aunque algunos dejen más espacio a la imaginación que a la lógica rigurosa.

 En nuestros días la ciencia es un saber que parece dominarlo todo. La ciencia nos explica hechos que, en el pasado, tratábamos de "comprender" usando la religión, el arte(la literatura, la poesía) o la filosofía. Piensa por ejemplo en el amor. Un hecho tan relevante en la vida como es el enamoramiento parece que no lo podíamos explicar en el pasado sino con la poesía o con el mito ( mira aquí el mito de Psique y Eros). Sin embargo, en el presente, gracias al trabajo de los neurólogos, fisiólogos , psicólogos o sociólogos, podemos ofrecer explicaciones "científicas", es decir, apoyadas en  hechos naturales, que nos pueden llevar a comprender por qué se produce el enamoramiento sin necesidad de acudir a misteriosas fuerzas o influjos de dioses.

 En clase hemos hablado del mito del vampiro, mito tradicional y muy antiguo, que la literatura reelabora en las novelas. En el texto leído en clase, se nos decía que cabe una explicación científica de los hechos que en el pasado nos llevaron a hablar de vampiros (aquí un vídeo sobre lo mismo). Los creadores del mito del muerto-vivo-bebedor-de-sangre interpretaron a través del mito de un ser sobrenatural unos fenómenos que hoy consideramos, desde la ciencia, normales, es decir, perfectamente naturales.

 Partiendo del mito del vampiro o de la imagen poética y mitológica del amor, usándolos como ejemplos, te propongo algunas cuestiones para que reflexiones:

  ¿Crees que la ciencia acabará destruyendo a los otros saberes? ¿Crees que la explicación científica del mundo es tan convincente y explicativa que las viejas leyendas y relatos se convertirán en "cuentos de viejas" y, al final, desaparecerán de la mente de los humanos? ¿Sabes que en el pasado los ataques epilépticos se interpretaban como "posesiones demoníacas"  y que hoy, por el contrario, lo vemos como algo propio de la enfermedad, algo natural? ¿Sucederá lo mismo con el amor o la creencia en los vampiros?  ¿Acabara la ciencia convirtiendo en inútiles y trasnochados los otros saberes, incluida la filosofía? (Para indagar sobre si la filosofía puede ser al final  un saber pasado de moda, puedes leer el texto de Russell que aparece al final del tema).